miércoles, 3 de septiembre de 2008

31. Las multinacionales, en una nueva forma de colonialismo, están forzando a los países pobres a adquirir productos nocivos.


The crown of the lion
Originally uploaded by emanueleraini
Escrito por el Dr Madsen Pirie

Vale la pena hacer notar que las ONGs en búsqueda de campañas que les permitan asegurar e incrementar la obtención de fondos eligen a “chivos expiatorios” o blancos simbólicos que pueden ser fácilmente identificados y atacados. Se difunden mitos urbanos en torno a su supuesta conducta y surgen boicots.

Sin embargo las multinacionales no obligan a nadie a comprar sus productos. En la medida en que la riqueza aumenta, la gente busca por sí misma algunos de los lujos que los países ricos han disfrutado de tiempo atrás. Puede resultar desafortunado desde el punto de vista dietético que muchos jóvenes orientales prefieran hamburguesas de McDonald’s a la sana comida china a la que estaban acostumbrados, pero lo hacen. Les gustan por las mismas razones que a la gente joven de occidente.

Las ventas de cigarros altos en nicotina han caído en los países desarrollaos, pero se venden en los pobres. Nuevamente, esto no se debe a que sus habitantes hayan sido engañados u obligados, sino a que simplemente les gustan. Quizás solo pueden comprar unos cuantos cigarros al día y prefieren hacer que valga la pena su gasto.

Si bien es cierto que la leche materna es mejor para un bebé pues le provee anticuerpos, las madres en los países pobres a veces aprecian la conveniencia de la leche envasada. Lo mismo ocurre en los países ricos. Le toca a las madres decidir si la conveniencia o la necesidad de seguir trabajando justifica su uso. Se dice que en los países pobres la leche en polvo puede ser mezclada con leche que no ha sido debidamente hervida para prevenir enfermedades. La información del envase y la publicidad pueden manejar esto de forma responsable al enfatizar la importancia de la higiene.

Las multinacionales proveen al mercado delo que desea. Debe resultarle desconsolador a los sociólogos ver cómo los países pobres imitan nuestros vicios, pero algunos productos van asociados con un mayor ingreso y la conveniencia por la que la gente está dispuesta a pagar.

Entrada original en inglés.

5 comentarios:

Pereque dijo...

Parece una inferencia razonable decir que si las multinacionales fueran tan poderosas e influyentes como dicen, México estaría inundado de locales de Taco Bell (propiedad de Yum!, el mismo grupo de Pizza Hut y KFC). Y aunque el país sí tiene bastantes Pizza Huts y Kenfuchis, el hecho innegable es que las carretas de tacos gozan de cabal salud.

¡Saludos!

Ramón Mier dijo...

pereque,

gracias por tu visita y por dejar tu comentario. Estoy de acuerdo contigo. En mi propia experiencia no hay forma de "forzar" a alguien a comprar un producto cuando tiene otras opciones.

Sue Alteza Real dijo...

Puedo tolerar la existencia de las malas empresas extranjeras de comida chatarra, pero necesito los naziburócratas de salud para protegerme de los "trans fats" en la forma de prohibición como hicieron en Nueva York, porque no tengo la fuerza de voluntad para evitar la tentación de comer tales alimentos no sanos.
:)-

Anónimo dijo...

Hola muy interesante tu articulo, las multinacionales estan acaparando la vida de los pobres y mas aqui en Venezuela que somos transculturizados todo el tiempo y estamos esperando que productos nuevos sacan los pises ricos para comprarlo, ya que somos un pais consumista y todo lo que vemos importado creemos que es lo mejor espero leer otro articulo tam bueno como este.

Ramón Mier dijo...

Anónimo te invito a leer el texto nuevamente (el título puede crear confusión) y a que una vez que lo hayas hecho me digas si la felicitación sigue en pie.