Mostrando entradas con la etiqueta Grandes empresas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Grandes empresas. Mostrar todas las entradas

sábado, 5 de abril de 2008

19. Las grandes empresas no producen lo que la gente desea. Utilizan la publicidad para forzar a las personas a comprar lo que ellas quieren producir


1958 Edsel Red ad.jpg
Originally uploaded by jmichaeli
Escrito por el Dr Madsen Pirie

El Ford Edsell fue producido por Ford en los Estados Unidos y respaldado por una impresionante campaña publicitaria. Fracasó rotundamente. Los anuncios de los cigarros Strand en Gran Bretaña ganaron muchos premios y eran muy populares. Sin embargo, nadie compro el producto, razón por la cual los cigarros Strand han desaparecido.

El poder coercitivo de la publicidad es solo teórico. De hecho, la mayor parte de la publicidad es utilizada para abrirse espacio en algún mercado o crear mercados nuevos. La publicidad le informa al público de la existencia de nuevos productos y servicios y puede atacar a productos bien establecidos. Es más, es muy competitiva. El poder de la habilidad creativa pueden poner a competir a un producto contra otro, a una empresa contra otra. También se regula a sí misma, evitando publicitar productos que hagan sentir a las personas inadecuadas o ridículas.

Lejos de decidir qué les conviene producir para luego intentar hacer cosas que hagan que el público las quiera, las empresas gastan millones en investigación de mercado tratando de detectar los gustos y necesidades de público y para diseñar productos que las satisfagan. A pesar de ello, a menudo se equivocan. Afortunadamente el sistema del mercado dirige los recursos a quienes son buenos en alguna actividad. Es más probable que ellos reciban el apoyo de los inversionistas y que las tiendas compren sus productos.

Cualquier empresa que decida producir en base a su conveniencia para luego buscar la aceptación del público pronto perderá su mercado a manos de un competidor que produzca lo que el público quería en realidad. En la práctica, las únicas empresas que pueden salirse con la suya vendiendo lo que ellas desean producir son las empresas controladas por el gobierno o protegidas por un monopolio. En estos casos el público no tiene más alternativa que aceptar aquello que fue producido pues no se permite a ningún competidor producir lo que realmente quiere.

Entrada original en inglés.

martes, 19 de febrero de 2008

8. A las grandes empresas solo les importan las utilidades.


Money for nuthin (part 1)
Originally uploaded by ThomasThomas
Escrito por el Dr Madsen Pirie

Esto supondría que todo lo demás debe ser ignorado o puesto en segundo término en su búsqueda inmoral y desconsiderada de utilidades. Eso ni siquiera se acerca a la realidad. De hecho, la actividad empresarial la realizan personas sujetas a los mismos límites morales que el resto de las personas. Es más, debido a la naturaleza de su actividad, estos límites son aún más estrechos.

Hacer negocios no significa timar a las personas o engañarlas de modo que paguen de más por algo que no desean. Por el contrario, una persona de negocios les proporciona bienes y servicios que prefieren tener en lugar de dinero. A cambio, el hombre de negocios recibe algo que prefiere tener en lugar de los bienes y servicios que proporciona, el dinero. Ambas partes ganan con la transacción. La inmensa mayoría de las personas de negocios participan de en actividades honestas e incluso honorables.

La actividad empresarial está basada en la confianza. El comprador confía que el vendedor le entregará bienes de la calidad esperada y el vendedor confía en que el comprador pagara por ellas conforme fue acordado.

Por supuesto que las empresas buscan utilidades, para eso están. Pero si buscan maximizar sus utilidades en el corto plazo sacrificando la calidad y la integridad, saben que estarán en problemas. Las empresas ganan nuevos clientes y mantienen a sus clientes si su reputación es buena. Es una estrategia de largo plazo construir y mantener la confianza. Va en contra de los intereses de la empresa engañar a sus consumidores o venderles productos malos. Su reputación y negocio sufrirían a causa de ello.

Las grandes empresas no pueden contactar a sus clientes cara a cara del modo en que un pequeño comerciante lo hace para construir una relación de confianza. Es por eso que para las empresas grandes es de suma importancia proteger su reputación y sus maracas pues en ellas se deposita la confianza de los consumidores. A las empresas les importan no solo las utilidades, sino también su buen nombre.

Entrada original en inglés.