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viernes, 19 de septiembre de 2008

32. El que se pase constantemente de periodos de auge a periodos de crisis demuestra que el capitalismo está en crisis.

Escrito por el Dr Madsen Pirie

Los críticos del capitalismo presentan como evidencia de que se encuentra en “crisis” la volatilidad de los mercados financieros y de capitales. En realidad, el capitalismo siempre se está ajustando a nuevas tendencias y eventos, algunas veces de forma abrupta, a veces de forma gradual.

El capitalismo pasa por ciclos de negocios. Cuando la confianza es alta, el mercado florece, pero algunas veces los negocios se contraen y consolidan. A pesar de las fluctuaciones que se presentan, ha habido una tasa de crecimiento constante del 2% en promedio durante más de 100 años. Incluso la Gran Depresión de los años treinta no fue capaz de cambiar esa tendencia de largo plazo.

Las subidas y bajadas por el ciclo de negocios no representan una crisis del capitalismo. El capitalismo a mostrado que es capaz de sobrevivir a dichos ciclos. A pesar de ellos, la sociedad se vuelve cada vez más rica y los estándares de vida y la riqueza llega a todas las clases.

Los gobiernos han distorsionado estos ciclos al manipular la economía con objetivos electorales. Han inundado de dinero y crédito a la economía antes de elecciones para estimular una bonanza de corto plazo y ganar simpatías de aquellos que se sienten beneficiados por la prosperidad inducida. Esto ha generado distorsiones económicas e inflación que terminan por pagarse con desempleo.

En años recientes, los bancos centrales han tratado de suavizar los ciclos de negocios al combinar la búsqueda de políticas monetarias sanas con una mayor disponibilidad de crédito en los periodos de desaceleración. Algo que no necesariamente podrá sostenerse, pero que tampoco significa que el capitalismo esté en crisis. Se trata más bien de problemas causados por un tipo de manejo financiero.

El capitalismo es fuerte. Se ajusta y sobrevive. Su dinamismo puede contrastarse claramente con la rigidez de las economías planificadas y su incapacidad para producir bienes y sus inevitables colapsos. Si la gente es libre de invertir en nueva producción, innovar y buscar nuevos mercados, la economía resultante muestra una sobresaliente capacidad para sobrevivir los choques que recurrentemente enfrenta.

Entrada original en inglés.

lunes, 14 de julio de 2008

27. El capitalismo de libre mercado no puede satisfacer las necesidades de asistencia y seguridad social de la gente.

Escrito por el Dr Madsen Pirie

En sentido estricto, no se supone que debe de hacerlo. Es un método de organización financiera y social que se alía con la motivación individual que determina la acción humana. Sin embargo, hace dos cosas muy importantes.

En primer lugar crea la riqueza que permite crear las provisiones para atender las necesidades de asistencia y seguridad social. Bajo una economía libre la gente en una sociedad puede volverse lo suficientemente rica como para atender a los necesitados. Lo pueden hacer a través de organizaciones caritativas o de forma colectiva a través del gobierno. Las economías no-capitalistas suelen tener peores resultados y usualmente no pueden crear el nivel de provisiones necesarias.

En segundo lugar, la economía por sí misma reduce las necesidades de asistencia social a través de diversos instrumentos del mercado. Reconociendo necesidad de tranquilidad y seguridad el mercado ofrece pólizas de seguro, planes de salud, sistemas de pensión, que terminan por reducir las necesidades asistencia social. Al alentar a las personas a formar sus propias provisiones cada vez que resulte posible, la economía libre reduce las necesidades de asistencia social del gobierno. Cuando los individuos procuran para sí mismos la seguridad social ésta suele apegarse más a sus circunstancias, mientras que la asistencia social a menudo se provee bajo esquemas estandarizados a partir de lo que se reconozca como necesidades promedio.

Paradójicamente, el sistema de asistencia social del estado puede ser el causante de que la gente dependa de él. Toma los fondos que necesita para formar provisiones de personas que podrían haberlos utilizado para formar sus propias provisiones. En otras palabras, los impuestos altos imposibilitan a las personas para proveerse a sí mismas de la seguridad social que necesitan. Dos terceras partes de aquellos que reciben beneficios de asistencia social en Gran Bretaña terminan pagando más a través de los impuestos directos e indirectos de lo que reciben de parte del gobierno.

Es más, los servicios del gobierno limitan el acceso a alternativas privadas a muchas personas. La educación, los servicios médicos y las pensiones privadas compiten con las alternativas del gobierno que son “gratis” en el punto de consumo. Las alternativas privadas cobran, pero deben competir con los servicios del gobierno que no lo hacen (porque ya fueron pagados mediante los impuestos). Esto impide que estén disponibles y accesibles para la mayoría de las personas.

Entrada original en inglés.

domingo, 17 de febrero de 2008

7. El socialismo verdadero nunca se ha puesto en práctica.


Mao & Stalin
Originally uploaded by andydoro
Escrito por el Dr Madsen Pirie

Tampoco el capitalismo “verdadero”. Si lo que se ha probado en los países capitalistas es el capitalismo, entonces lo que se ha probado en los países socialistas ha sido el socialismo. Debemos medir con la misma vara. O hablamos del socialismo y el capitalismo en el mundo real, con todas sus imperfecciones y particularidades, o hablamos de algún ideal teórico de lo que cada uno podría ser si el mundo y la gente fueran de otro modo.

Con demasiada frecuencia quienes simpatizan con el socialismo quieren comparar lo que el capitalismo es en la práctica con alguna idea que ellos tienen sobre cómo sería su utopía socialista. La verdad es que el socialismo se ha probado en muchos países en distintas formas y con pésimos resultados en todos ellos. Lo caracterizan el sufrimiento, la escasez y eliminación de libertades. En la mayoría de los casos ha ido acompañado asesinatos masivos.

No se trata de un accidente causado por una traición a la revolución, sino de una falla inherente a la idea en sí misma. Tratar de hacer de los hombres y las mujeres algo que no son y que no quieren ser. Busca que ellos se apeguen a la visión socialista de lo que deberían pensar y deberían ser. Pero como los hombres y las mujeres en el mundo real actúan conforme a sus propias motivaciones y tienen sus propios deseos y preferencias, en un estado socialista deben ser forzados a comportarse de otra manera. La coerción es parte esencial del socialismo.

El capitalismo, con sus mercados libres y su libertad para elegir, con todos sus defectos, ha probado ser más exitoso, eficiente y humano. Produce bienes mejor de lo que lo hacen las economías socialistas, y lo logra al mismo tiempo que permite una amplia gama de libertades. Es compatible con las libertades políticas, con la libertad de prensa y asociación, de empleo y tránsito, mismas que no se permiten en los países socialistas.


Entrada Original en Inglés.